Hemos estado mucho tiempo, creyendo en una vida con estrechos límites; con castigos, culpas, miedos y muerte. Una vida sin sentido, de la que parece somos esclavos. Pero es estos tiempos, cada vez más, la gente se abre a la certeza de que somos algo más. Prestigiosos científicos, médicos, físicos, gente que fue formada dentro de la ciencia “dura”, crean nuevos modelos, para explicar el comportamiento de lo observable. Invariablemente, estos modelos parten de la base de un universo inteligente con el que estamos más relacionados de lo que parece. Todo tiene una conexión, nuestros pensamientos y actos, repercuten en el todo, del cual somos parte. Es momento de hacernos conscientes de nuestro ser multidimensional, es momento de sanar. Para sanar, hay que sanar a otros; para sanar a otros, hay que sanarse, una responsabilidad compartida que integra los aspectos conocidos de lo que somos y que deja abierta la comprensión de lo que aún no alcanzamos a comprender; que nos hace partícipes y responsables activos del proceso.

 

En todos los campos, la experiencia humana se ha vuelto complicada, todo el conocimiento y las vivencias están separadas, manejados por especialistas, nuestras personalidades también parecen fragmentadas, sin embargo, estamos redescubriendo que somos parte de un campo unificado, y que podemos reconectar con él para permitir el flujo de esa fuente inagotable de inteligencia: luz e información.

 

El arte y la ciencia, la antropología y la pintura, la poesía y la meditación, todas son experiencias conectadas, que a su vez se expanden por todo el universo que somos.

 

Como es el cuerpo humano así es el cuerpo cósmico.

Como es la mente humana así es la mente cósmica

Como es el microcosmos así es el macrocosmos

 

Hay muchas preguntas sin respuesta y muchas preguntas por formular, sin embargo, estamos adentrándonos dentro de las energías de La Reconexión™, con la mente abierta y el espíritu dispuesto a comprender, poco a poco, la magnitud de lo experimentado, y de lo que va a venir. La Reconexión™, es un trabajo sagrado. Después de que fui reconectada, supe que regresaba a casa, que ese camino, me llevaría de regreso. Que por alguna razón había estado alejada, pero eso ya no importaba, ahora estaba conectada y todo comenzaría a marchar. Y así ha sido. En sólo algunos meses, la conciencia se ha ampliado y clarificado. Los cambios en la vida cotidiana son notables, pero son un reflejo de la expansión que tenemos en otros niveles de conciencia.

 

Al Reconectarnos, estamos abiertos a desarrollarnos de una infinidad de maneras. Cada persona, activa su potencial. Cada persona, puede florecer dentro de éste camino luminoso. Reconectarse es, desde luego, un proceso, que sólo comienza con La Reconexión™, pero que continúa de diferente manera en cada persona. Nos abrimos, dejamos de estar encapsulados. Esto es un regalo de éste tiempo. Nuestras percepciones cambian, y nuevos conocimientos llegan.